☐ Precio
¿El precio total y la moneda están claramente definidos?
Encontraste una propiedad que te gusta. Antes de entregar una seña o asumir un compromiso importante, conviene comprobar que tenés claras las piezas esenciales de la operación: qué estás comprando, quién puede vender, qué dicen los títulos, cuánto dinero necesitás y qué queda pendiente antes de escriturar.
No necesitás convertirte en escribano para comprar bien. Necesitás saber qué preguntas hacer y qué puntos deben quedar revisados profesionalmente antes de avanzar.
Como mínimo: qué propiedad comprás, quién puede venderla, qué documento vas a firmar, qué resultado tiene el estudio de títulos, si existen deudas o afectaciones, cuánto vas a gastar en total, si hay obras o diferencias documentales y cómo se financia y se escriturará la operación.
Si alguno de esos puntos depende todavía de una revisión, lo prudente es que esa situación quede identificada antes de entregar dinero o asumir una obligación difícil de revertir.
El primer control ocurre antes de la escritura: cuando aparece una reserva, seña, boleto o compromiso.
¿El precio total y la moneda están claramente definidos?
¿Sé en qué concepto se entrega y cuándo se devuelve o se pierde?
¿Hay tiempo suficiente para títulos, préstamo, certificados y escritura?
¿Está previsto qué ocurre si aparecen problemas de títulos o financiación?
No alcanza con reconocer la casa, el apartamento o el garaje físicamente.
¿La identificación catastral coincide con el inmueble ofrecido?
En propiedad horizontal, ¿está clara la unidad que se transmite?
¿Sé jurídicamente cómo está incorporado ese espacio a la compra?
¿La realidad física guarda coherencia con la documentación disponible?
Que una persona muestre el inmueble o diga que le pertenece no sustituye la comprobación jurídica.
El escribano debe relacionar títulos e información registral para verificar quién figura como propietario y si existe alguna circunstancia que afecte su posibilidad de vender.
Según el caso también puede haber que estudiar sucesiones, estados civiles, poderes, representaciones u otros antecedentes.
Comprar bien no consiste en mirar solamente la última escritura.
¿Se reconstruyó la cadena de transmisiones relevante?
¿Quienes intervinieron anteriormente podían hacerlo válidamente?
¿Existe algún punto que deba subsanarse antes de avanzar?
¿Entiendo, en términos simples, qué concluyó el estudio?
La Dirección General de Registros brinda información certificada sobre actos inscriptos respecto de inmuebles y personas. Esa información debe ser interpretada dentro del estudio notarial.
¿Se investigaron los actos inscriptos que afectan al padrón?
¿Se controlaron las afectaciones personales relevantes?
¿Aparece alguna inscripción que deba analizarse?
¿Existe alguna limitación que afecte la capacidad de disponer?
Separar estas dos cosas evita que el comprador crea que tiene que conseguir por su cuenta todos los certificados y antecedentes.
El cliente puede tener que aportar documentación personal, antecedentes que estén en su poder, datos del negocio o información específica.
El escribano, por su parte, obtiene y controla documentación jurídica, registral, catastral, tributaria y técnica según el caso.
Una ampliación, cerramiento o reforma puede requerir controles adicionales antes de vender.
¿Hay construcciones o ampliaciones que no aparecen claramente documentadas?
¿La situación de las construcciones requiere certificado especial u otro control?
¿Corresponde revisar o actualizar la caracterización urbana?
¿Es necesaria la intervención de arquitecto, ingeniero o agrimensor?
Antes de escriturar hay que revisar los tributos y constancias que correspondan según la operación y la ubicación del inmueble.
Contribución Inmobiliaria y otros tributos vinculados al inmueble forman parte de los controles previos y pueden exigir estar al día o recibir un tratamiento determinado al momento de la compraventa.
El precio del inmueble es la cifra más grande, pero no es la única.
¿Tengo claro cuánto cobra el escribano y qué incluye su trabajo?
¿Conozco el impuesto que corresponde al comprador?
¿Presupuesté certificados, registros y demás costos de la operación?
Si hay préstamo, ¿sumé tasación, hipoteca, seguros y cargos bancarios?
El comprador paga sus propios costos, pero el escribano también debe contemplar las obligaciones tributarias que corresponden al vendedor.
Entre ellas puede aparecer el IRPF por incremento patrimonial, dependiendo del caso. Aunque económicamente sea un impuesto del vendedor, su liquidación y retención forman parte del trabajo necesario para cerrar correctamente la operación.
Comprar un apartamento agrega controles que no aparecen igual en una casa común.
¿Conozco las reglas y obligaciones principales del edificio?
¿Sé cuánto se paga y si existen deudas o gastos extraordinarios?
¿La unidad y sus anexos están correctamente individualizados?
¿Hay reparaciones importantes aprobadas o previstas?
Una preaprobación no garantiza automáticamente el préstamo final ni que cualquier propiedad sea aceptada como garantía.
¿Sé aproximadamente cuánto puedo financiar?
¿La propiedad fue o será evaluada por la institución?
¿Qué pasa si el banco no presta o presta menos?
¿Conozco los gastos y plazos adicionales de la garantía?
Cuando llegás a esta etapa, la mayor parte de los controles importantes deberían estar encaminados o resueltos.
La historia jurídica fue revisada y no quedan dudas relevantes sin tratar.
La información necesaria fue obtenida y controlada.
Está claro cómo y cuándo se paga el saldo.
Está coordinado cuándo se entregan llaves y posesión según lo pactado.
La compra no termina en el momento en que todos levantan la lapicera.
Lectura, asentimiento, pago, firmas y autorización del escribano.
Copia, tributos y preparación de la presentación registral.
Presentación, calificación y eventual subsanación de observaciones.
Entrega de la copia con el circuito registral correctamente cerrado.
Muchas dificultades nacen de una frase aparentemente inocente: “supuse que…”
Supuse que el garaje estaba incluido. Supuse que el vendedor era el único propietario. Supuse que la obra estaba regularizada. Supuse que el banco me iba a prestar. Supuse que la seña se devolvía.
Antes de comprometerte, cualquier supuesto que pueda cambiar tu decisión debería convertirse en una pregunta y, cuando corresponda, en una verificación documental.
Una versión corta para guardar antes de avanzar con una propiedad.
¿Qué documento estoy por firmar y qué me obliga a hacer?
¿Quién figura como propietario y puede vender?
¿Mi escribano estudió los títulos?
¿Hay embargos, interdicciones u otras afectaciones?
¿La propiedad física coincide con planos y Catastro?
¿Hay obras, deudas o regularizaciones pendientes?
¿Cuánto voy a gastar en total además del precio?
Si hay préstamo, ¿qué pasa si no se aprueba como espero?
¿Cuándo se paga, se firma y se entregan las llaves?
¿Qué trámite queda después de la firma hasta recibir mi título?
Este checklist responde qué conviene revisar antes de comprometerte. La guía madre explica, paso a paso, cómo transcurre toda la compra desde el comienzo hasta la escritura y la inscripción.
Si recién encontraste una propiedad, estas son las piezas más útiles antes de avanzar.
Puedo estudiar la propiedad, ordenar la documentación y explicarte en lenguaje claro qué está bien, qué falta y qué conviene resolver antes de que entregues dinero o firmes.
Atención directa en compraventas de casas y apartamentos.
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