Si encontraste una propiedad que te gusta y no sabés bien qué viene después, te explico el proceso como lo haría si estuvieras sentado frente a mí: qué conviene revisar, cuándo llamarme, qué documentación puede aparecer y qué pasa hasta llegar a la escritura.
Comprar una casa o un apartamento tiene una parte muy linda: encontraste algo que te gusta, empezás a imaginarte viviendo ahí y querés avanzar.
Después aparece la otra parte: documentos, seña, títulos, registros, planos, impuestos y unas cuantas palabras que probablemente nunca necesitaste usar.
Cuando alguien viene a consultarme porque está por comprar, mi trabajo no empieza el día de la escritura. Hay una etapa previa de revisión y controles que es justamente la que permite llegar a la firma con mucha más claridad.
En esta guía te voy a mostrar ese recorrido como te lo explicaría personalmente.
La primera reacción suele ser querer asegurarla rápido. Es entendible. Te gusta la casa, el precio te sirve, la zona te convence y aparece esa sensación de: “no quiero que me la gane otro”.
Antes de entregar dinero o firmar un documento importante, me interesa saber qué estás firmando, qué condiciones tiene la operación y qué documentación tenemos disponible para empezar a revisar.
Si ya firmaste algo o ya entregaste dinero, analizamos la operación desde el punto en el que estés. Pero cuanto antes pueda intervenir, más margen tenemos para revisar antes de que asumas compromisos mayores.
Ahí sí conviene detenernos en el documento concreto, las condiciones y qué estás asumiendo.
Qué revisar antes de entregar una seña →Generalmente eso ocurre cuando ya encontraste una propiedad que realmente te interesa y empezás a hablar de precio, condiciones, forma de pago, seña o reserva.
No todas las compraventas son iguales.
Puede existir una sucesión, una empresa vendedora, una propiedad horizontal, construcciones no declaradas o documentación que necesite regularización.
Por eso prefiero conocer tu caso antes de darte una lista rígida que supuestamente sirve para todos.
Si querés conocer específicamente cuál es mi intervención durante la compraventa, lo desarrollo en esta guía.
Ver qué hace el escribano →Títulos, antecedentes, planos, catastro, situación de las partes, registros, tributos y construcciones pueden formar parte del análisis. Cada operación tiene su propia combinación.
Acá quiero hacer una distinción importante: no todo lo tenés que conseguir vos.
Hay información que te voy a pedir directamente porque necesito identificarte y conocer tu situación, y hay otra documentación que obtengo o solicito yo.
También te puedo pedir información como nombre completo, estado civil, domicilio y otros datos que resulten necesarios de acuerdo con tu situación.
Cuando una de las partes es una empresa necesito identificarla mediante su RUT y revisar la documentación societaria que corresponda.
En particular, cuando la empresa es la parte vendedora, puede ser necesario controlar su constitución, estatuto y quién está facultado para actuar en su nombre.
Según la operación puedo solicitar información al Registro de la Propiedad, Sección Inmobiliaria correspondiente al departamento y localidad catastral del inmueble, y al Registro Nacional de Actos Personales.
La idea no es mandarte a recorrer oficinas con una carpeta bajo el brazo.
Mi trabajo también consiste en saber qué información pedir, dónde pedirla y qué significa cuando llega.
Esta es una situación que aparece con bastante frecuencia. La realidad física del inmueble y la documentación no siempre coinciden.
Puede haber ampliaciones, habitaciones, parrilleros, garajes u otras construcciones que existen en la propiedad pero no están correctamente declaradas.
Ahí puede ser necesario analizar la situación de las construcciones ante BPS, además de la documentación técnica y departamental que corresponda, y determinar si existe alguna regularización pendiente.
Para alguien que compra por primera vez, “estudio de títulos” puede sonar bastante abstracto.
Dicho de forma sencilla, estoy reconstruyendo y analizando jurídicamente la historia relevante del inmueble.
No me interesa solamente comprobar qué documento tiene el propietario actual. También tengo que estudiar cómo llegó el bien a esa persona, los antecedentes que correspondan y si existe algo que necesite aclaración o regularización.
Ahí te explico con más detalle la etapa documental previa a la escritura.
Ver la documentación que se revisa →Durante una compraventa pueden aparecer distintos documentos en distintos momentos.
Si te presentan un boleto, una reserva, una seña, una promesa o cualquier otro documento previo a la escritura, prefiero verlo dentro de la operación concreta y explicarte qué alcance tiene antes de que firmes.
Acá no voy a desarrollar toda la diferencia jurídica entre cada instrumento porque ese tema merece una guía propia.
Lo que quiero que te lleves de esta parte es algo más sencillo: no firmes confiando únicamente en el nombre del documento.
Además del precio de la propiedad, una compraventa tiene otros costos que conviene contemplar desde el principio.
Entre ellos pueden existir honorarios notariales, impuestos, aportes, información registral y otros gastos propios de la operación.
Si además interviene una inmobiliaria, financiación bancaria u otras gestiones, pueden aparecer costos adicionales.
Ahí te explico los principales rubros y qué conviene tener presente antes de comprar.
Ver costos de escrituración →Cuando la documentación y los controles necesarios están encaminados, empezamos a preparar la etapa final.
Para vos puede sentirse como el final —y es lógico, porque probablemente ya estés pensando en llaves, mudanza y cajas—, pero el trabajo notarial todavía tiene una etapa posterior.
Después de la firma corresponde continuar con las actuaciones necesarias, incluida la inscripción registral de la escritura y las demás tareas vinculadas a dejar correctamente documentada la transmisión.
No significa que por cometer alguno de estos errores una operación necesariamente vaya a salir mal. Pero son situaciones que prefiero prevenir.
No necesariamente. Pero cuando ya encontraste una propiedad que te interesa y empezás a hablar de condiciones, seña o forma de pago, es un buen momento para contactarme.
Si tenés cédula uruguaya, podemos trabajar con ella. Si no la tenés, tu identidad puede acreditarse con el documento de tu país o con pasaporte vigente, según corresponda.
La cédula catastral puede obtenerse por vía web. De todos modos, no quiero que te quedes con la idea de que tenés que recorrer oficinas consiguiendo todo por tu cuenta.
Hay que estudiar la situación concreta. Puede ser necesario analizar construcciones, documentación técnica, BPS y la regularización que corresponda. Eso no significa automáticamente que no puedas comprar.
Podés consultarme en cualquier etapa. Pero si tenés la posibilidad de mostrarme el documento antes de firmarlo, mejor. Así puedo explicarte qué obligaciones estás asumiendo antes de que quedes comprometido.
No. Gran parte del trabajo ocurre antes: entender la operación, estudiar títulos y antecedentes, solicitar información, revisar documentación y preparar jurídicamente la compraventa. Después de la firma también quedan actuaciones posteriores.
Trabajo en compraventas de casas y apartamentos, estudio de títulos, documentación y escrituración.
Mi objetivo es que entiendas qué estamos haciendo y por qué, sin convertir el proceso en una conversación incomprensible llena de términos jurídicos.
Atiendo operaciones en Montevideo, Ciudad de la Costa y Maldonado, coordinando cada caso personalmente.
Hablar conmigo por WhatsAppSi tenés una reserva, una propuesta, documentación del inmueble o simplemente querés saber qué conviene revisar antes de avanzar, podés escribirme directamente.
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